Lo que en un momento nos parece perfecto, con el paso del tiempo, puede no serlo. Quizá entendamos que no era tan perfecto, y aunque lo hemos perdido, nadie dice que no podamos volver a encontrarlo, o incluso encontrar algo mejor.


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miércoles, 27 de julio de 2011

Él, el único.

Un día te das cuenta que no solo te has enamorado, que también le necesitas para vivir. Que te hacen falta sus besos, su sonrisa, sus abrazos. Te hace falta él entero. Con sus virtudes y sus defectos. Si porque aunque no te lo creas, también tiene defectos, aunque tu le veas perfecto, él tambien se equivoca. Tu has aprendido a confiar en él y necesitas que él confíe en ti. Te hace falta también porque cuando tienes un día malo él es el único que consigue calmarte, por que a pesar de tus borderias, el te perdona una y otra vez. Y aunque te rayes por gilipolleces, el te calma con sus besos y diciéndote que vas a tenerle para lo que necesites. Pero te sigues rayando, porque le quieres demasiado, más de lo que él se piensa y más de lo que él te quiere a ti. Aunque te duela saberlo. No quieres perderle y cada vez que os peleáis lloras porque no quieres que acabe. Y cada día que pasa le quieres mas y estas mas segura de que te gustaría decirle que quieres que sea para siempre.

lunes, 18 de julio de 2011

El orgullo

Y un día te levantaras de tu cama y te darás cuenta las oportunidades que dejaste pasar. De que al no luchar por lo que mas querías, un día lo perdiste. Que el puto orgullo habló por ti. Y a partir de ahí será cuando empieces a valorar las cosas. Comenzarás a valorar los pequeños detalles que un día alguien hizo por ti un día. Esos detalles que te hacían tan feliz y tu no te dabas ni cuenta. Es muy fácil ponerte a la defensiva cuando sabes que no estas haciendo las cosas bien. Pero si no cuidas lo que quieres lo acabas perdiendo.

martes, 12 de julio de 2011

El banco del parque

Y de repente pasas por ese parque, el parque de siempre, vuestro parque. Y te vuelves a acordar de el. Y ves el banco, vuestro banco. Ese, el que esta todo pintado y rayado con fechas y nombres que nadie sabe quien los puso ahí, ni te importa. Y te acuerdas de que en ese banco, entre esas fechas y nombres cada uno de diferente color y tamaño, deben estar vuestros nombres y vuestra fecha, de color blanco en pequeñito, en una esquinita. Letras y números insignificantes para el resto del mundo pero tan especiales para ti que hacen que le recuerdes. Que recuerdes todas esas tardes allí sentados en ese banco. Donde os besabais, te tocaba el pelo suavemente, te acariciaba y te decía cosas para que te picases y luego darte un beso para que no te enfadases de verdad. Pero bueno, pasas por ese parque, pero solo eso. Solo pasas. Sigues caminando y no te giras. Por que ya no hay nada entre vosotros, ya esa fecha no une esos dos nombres del banco del parque. Ya no es vuestro parque, ni vuestro banco y algún día la lluvia y el tiempo borraran esa fecha y esos nombres. Y esperas que al llevarse la tinta de ese tipex con el que están escritos, se lleve también ese trocito de tu corazón donde sigue él.

Un beso un poco inoportuno

Me prometí a mi misma que no volvería a caer de nuevo, pero fui débil. Cuando todo acabo yo no se cuantas veces me pude repetir a mi misma que no volvería a pensar en él, que me olvidaría, pero ¿para que? No me a servido de nada porque volví a caer. En la mínima oportunidad que tuve de volver a besarle lo hice. Y no, no me da igual, porque ahora sigo queriéndole y quizás si no le hubiese dado ese beso me hubiese conseguido olvidar. Arrepentirse no sirve absolutamente para nada, pero me arrepiento, porque ahora no estaría como estoy. Mucha gente dice: escucha a tu corazón... aprovecha el momento... Sí, pero es eso, solo un momento lo que dura la felicidad. Después te quedas igual de jodida que antes o peor. Por que te acuerdas de cosas. Te acuerdas de lo feliz que eras y de lo lejos que te llevaban sus besos. Te acuerdas de que te hacia tocar el cielo con una caricia. Y te acuerdas de que perdiste a la persona que mas querías. Te caes de esa nube donde te había llevado él con su beso y caes de culo al suelo. Te haces daño y te das cuenta de que ese beso no se va a repetir más por que no siente nada por ti. Te das cuenta de que por tu parte en ese beso había sentimientos, pero por la suya no. Y te tienes que joder, por que ya le has besado y los besos no se borran, ni se ven, pero se quedan guardados en el corazón. En el suyo no, pero en el tuyo si. Y es que al igual que un beso te puede alegrar el día, también te lo puede joder todo.

miércoles, 6 de julio de 2011

Si intento algo, que me salga bien

O me quieres o no me quieres. Así de simple. No digas que no es el momento o que no quieres hacerme daño. Tampoco me digas que crees que no podrías darme todo lo que necesito por que ya no me creo nada. No quiero que me marees más. Que si estás conmigo sea por que me quieres no por probar a ver que tal te sale. Por que ya estoy cansada de intentar intentar y volver a intentar y que luego nada funcione. Quiero que a partir de ahora las cosas me salgan bien. Y si hay alguna posibilidad de que salga mal, no lo voy a intentar. Por que ha llegado un punto que ya no me merece la pena seguir intentando cosas sin sentido por que no quiero pasarlo mal mas veces. Que cada vez que algo sale mal se me parte el alma y a este ritmo me voi a quedar sin ella. Y no es justo. No puedo estar toda mi vida dando sin recibir nada a cambio y tampoco puedo estar toda mi vida intentando cosas y que luego no consiga nada.

martes, 5 de julio de 2011

Quien algo quiere, algo le cuesta

Y da igual cuantas veces me repita que debo olvidarle. Haga lo que haga, esté donde esté, le hecho de menos. No me arrepiento de nada de lo que hice y tampoco me arrepiento de haber llorado por él. No pienso que quererle y seguir intentándolo sea perder el tiempo, porque considero que merece la pena esperar, merece la pena tener esa pequeña esperanza en el corazón. Quien algo quiere algo le cuesta. Y no, no me importa tragarme muchas veces el orgullo para conseguir lo que quiero. Cuando quiero de verdad, lo doy todo por esa persona y no me importa nada todo lo demás. Puede que después me lleve el palo, pero que no sea por que no lo he intentado. A demás, para ganar, hay que arriesgar.