Lo que en un momento nos parece perfecto, con el paso del tiempo, puede no serlo. Quizá entendamos que no era tan perfecto, y aunque lo hemos perdido, nadie dice que no podamos volver a encontrarlo, o incluso encontrar algo mejor.


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miércoles, 29 de junio de 2011

Momentos fugaces

Un día apareciste en mi vida, sin más. Y sin darme cuenta, en poco tiempo me enamoré, empecé a soñar contigo, me fui haciendo adicta a tus caricias, a tus besos, a tus abrazos, en general, me hice adicta a tí. Pero todo eso duró poco, cuando ya pensaba que nada podía ir mejor, cuando me hiciste ser la niña más feliz del mundo, cuando ya no imaginaba que nadie ni nada podía estropearlo, desapareciste. Te fuiste sin saber que dejaste un vacío muy grande, sin saber lo importante que eras para mi. Y ahí fue donde me di cuenta, que la felicidad en mi vida, va y viene, que va por rachas, y esas rachas a veces duran más, otras veces duran menos y otras simplemente son momentos, momentos fugaces, que pasan rápido, pero que pueden alegrarte un mal día.

lunes, 20 de junio de 2011

Preguntas dificiles

Hoy es una de esas noches de colchas que protegen y recuerdos que dejan dudas y sabor un poco amargo en la boca. Pero, ¿qué es el amor? ¿Existe alguna regla, una manera, una receta? ¿O es todo casual y sólo te queda esperar a ver si tienes suerte? Preguntas difíciles, pero que quizá sea más fácil comprender que tal vez amar es otra cosa. Es sentirse ligeros y libres. Es saber que no pretendes apropiarte del corazón del otro, que no es tuyo, que no te toca por contrato. Debes merecerlo cada día. Por que el amor no es una deuda que se pueda saldar, no regala créditos, no acepta descuentos.

sábado, 18 de junio de 2011

Llegó el momento de olvidar

Y sé que estando lejos de él, notaré aun más su ausencia, le recordaré más, aunque no sepa nada de él. Pero es que estando cerca lo único que consigo es echarle más de menos. A veces es preferible olvidar al corazón y hacer caso a la razón. Mejor frenar el deseo de tenerle y desarrollar el valor para olvidarle. Sé que no volverá. Quizá fui yo, o fue él. Da igual, no es momento de buscar culpables. Es momento de seguir adelante. De no mirar atrás. De no recordar. De no seguir haciéndome daño.

martes, 14 de junio de 2011

No quiero dejar de quererte

No puedo evitar echarte de menos, por que no quiero dejar de quererte, por que no quiero olvidarme de los momentos contigo. Yo te dije que no quería que esto acabase y sinceramente sigo pensando lo mismo. Puede que parezca que me estoy "arrastrando" pero no es así, lo que yo hago es luchar por lo que realmente quiero y no perder la esperanza.¿Qué más da tragarse el orgullo? Podéis pensar lo que queráis, pero yo creo que quien algo quiere, algo le cuesta.

lunes, 6 de junio de 2011

Ni siento, ni padezco

Yo no puedo levantarme todos los días de buen humor, ni pretendáis que siempre llegue a las 8 de la mañana al colegio con la sonrisa en la cara. Porque no. Porque mi vida no es perfecta. Que por que yo no cuente mis problemas no significa que no los tenga. Puede que yo a veces de la imagen de ser una persona fría y distante, pero como no me conocéis bien, no sabéis que si soy así, es por los palos que me he llevado en mi vida. Solo sabéis de mi lo que os cuentan, pero os diré algo: que una persona sonría, no significa que sea feliz. Por que a veces me siento como una verdadera mierda, y la mayoría de la gente ni se da cuenta. Muchas veces me he tenido que aguantar las lágrimas. A mi también me pasan cosas malas, porque yo también me canso de dar todo y no recibir nada, porque si doy todo, es por que yo necesito que me den a mi todo y no me lo dan, y también me canso de ilusionarme y que cada vez que yo piense y esté convencida de que alguien merece la pena, esa persona lo mande todo a la mierda. Pero eso es lo que pasa cuando tu felicidad depende de alguien que no eres tú mismo, que no decides tú. Y que aunque yo quiera dar la imagen de que todo me importa una mierda y que no me duelen las cosas, eso no evita que luego me pase las noches rayada y comiéndome la cabeza. Pero ya ha llegado un momento en el que tengo que decir basta. Debo darme cuenta que lo hecho ya ha pasado y debo ser consciente de las cosas.